Defensoría del Pueblo de la Nación

El respeto a los Derechos Humanos por parte de las empresas en tiempo de crisis

Por Mariana Grosso, Coordinadora del Programa Empresas y Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo de la Nación

El respeto a los Derechos Humanos por parte de las empresas en tiempo de crisis

En este contexto de aislamiento social, preventivo y obligatorio a causa de la pandemia por el COVID 19 estamos recibiendo consultas y reclamos vinculados, con posibles vulneraciones de derechos laborales, a la salud, al trato digno y equitativo, entre otros. Así es que trabajadores y trabajadoras nos informaron que algunas empresas los intiman a concurrir a trabajar a pesar de ser personas de riesgo, o de los llamados trabajadores “golondrinas” – aquellos que hacen trabajo de temporada en otras provincias, por ejemplo, quienes recogen la vid, etc.- que quedaron varados en un lugar distinto al de su residencia y se encuentran sin dinero, sin trabajo y sin posibilidad de retornar a sus hogares.

En línea con ello, resultan de público conocimiento los reclamos de los trabajadores de empresas de app de deliverys, los cuales denuncian precarización laboral y solicitan que se respete su derecho al trabajo en condiciones dignas, como la provisión de elementos de seguridad y protección, y el pago por parte de las empresas de los seguros de riego de trabajo.

También son conocidos los reclamos de trabajadores de empresas de servicios de salud sobre los elementos de protección necesarios para tratar pacientes con coronavirus. O como lo ocurrido recientemente en distintos geriátricos, donde, no sólo se vulneraron los derechos de los trabajadores sino también los de los adultos mayores residentes en los mismos por haber resultado contagiados.

Y por último, al solo efecto de señalar algunos casos, se verificaron diferentes pedidos de usuarios y clientes bancarios sobre la falta de vías efectivas de reclamos, como también la falta de un trato digno y equitativo.

Es decir que, sin importar el tamaño ni el sector de la empresa, lo que se puso de relieve es la vulneración de derechos humanos.

Y ello nos lleva a la pregunta: ¿la actual crisis sanitaria y económica, exime a las empresas de respetar los derechos humanos?

Desde ya que la respuesta es no. Sabemos que las empresas de nuestro país se encuentran atravesando una grave crisis económica, que obviamente afecta a sus trabajadores, pero también impacta en toda su cadena de valor. Pero esta situación de crisis no habilita a que se vulneren derechos humanos, es decir aquellos que están comprendidos por el concepto de la dignidad de las personas, según la Declaración Universal de Derechos Humanos y que bajo ningún supuesto se puede desconocer.

Los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos de las Naciones Unidas, establecen que el respeto a los derechos humanos resulta una obligación que todas las empresas tienen, independientemente de su tamaño, sector, sean privadas o públicas.

Los Principios Rectores están basados en la interrelación de tres elementos fundamentales: PROTEGER (el Estado tiene el deber de proteger los derechos humanos); RESPETAR (las empresas tienen la obligación de respetar los derechos humanos); y REMEDIAR (deben existir mecanismos para acceder a la reparación, tanto judiciales como extrajudiciales).

También existen otras normas internacionales alineadas con los Principios Rectores de la ONU entre las que destacamos: la Declaración Tripartita de OIT sobre Empresas Multinacionales y Política Social; las Directrices de OCDE para empresas multinacionales; la Guía de Debida Diligencia para una Conducta Empresarial Responsable de la OCDE; y la Agenda 2030.

Así es que, en este contexto de crisis, adquiere mayor relevancia la debida diligencia en derechos humanos por parte de las empresas. Ahora bien ¿Qué es la debida diligencia?: el Principio Rector (PR) 17 y la Guía de Debida Diligencia para una Conducta Empresarial Responsable de la OCDE, establecen que aquella es el proceso para identificar, prevenir, mitigar y explicar cómo se abordan los impactos negativos reales y potenciales en sus propias actividades, su cadena de suministros y otras relaciones comerciales.

Entonces, la debida diligencia en derechos humanos resulta ser el proceso adecuado para identificar, abordar y mitigar los impactos negativos sobre los derechos humanos por parte de las empresas.

En los casos que señalamos al comienzo, las empresas no pueden desconocer los impactos negativos que sus actividades pueden tener sobre el derecho al trabajo; a la salud; a la vida; al trato digno y equitativo; entre otros.

Por otra parte, las empresas deben garantizar mecanismos de acceso a la reparación tanto para sus propios trabajadores y trabajadoras como también a sus clientes y/o usuarios. Los mecanismos de reparación deben respetar los criterios de eficacia del PR 31, esto es, deben ser legítimos, accesibles, predecibles, equitativos, transparentes, compatibles con los derechos, fuente de aprendizaje y basarse en la participación y el diálogo.

En síntesis, las empresas, aun en tiempo de crisis económica y sanitaria, deben respetar los derechos humanos. Para ello, deben asumir el compromiso público de respecto, implementar el proceso de debida diligencia en materia de derechos humanos para identificar, prevenir, mitigar y rendir cuentas de su abordaje de los impactos sobre los derechos humanos y deben establecer mecanismos que permitan reparar todas las consecuencias negativas sobre esos derechos que hayan provocado o contribuido a provocar.

Por último, no podemos dejar de mencionar que, contrario a los casos que señalamos, muchas empresas sí están tomando medidas para proteger los derechos de los trabajadores y trabajadoras, como también los de sus clientes.

COROLARIO: aun en tiempos de crisis el respeto a los derechos humanos no solo resulta una obligación para todos y todas, incluidas las empresas, sino que también es un beneficio para la empresa, para sus trabajadores, para los integrantes de su cadena de valor, para sus clientes o usuarios, en definitiva, para la sociedad toda.


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